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ex:Elephant
Pereskia 'Purple Queen' - leafy cactus!
published: 2014-09-09T04:51:02Z
date taken 2014-07-14T16:01:55-08:00

aviac posted a photo:

Pereskia 'Purple Queen' - leafy cactus!

Pereskia 'Purple Queen'
Encinitas, CA
14Jul14 BushPhoto

Cactaceae

aviac
6168-Pereskia pititache-Teplice-8.06
published: 2014-06-09T17:08:15Z
date taken 2006-08-01T09:25:19-08:00

vojtechzavadil posted a photo:

6168-Pereskia pititache-Teplice-8.06

vojtechzavadil
Flor comestível da trepadeira Ora-pro-nóbis - Barbados yellow gooseberry - (Pereskia aculeata "godseffiana") - Edible flower
published: 2014-04-03T16:21:49Z
date taken 2014-04-03T10:50:59-08:00

Valter França posted a photo:

Flor comestível da trepadeira Ora-pro-nóbis - Barbados yellow gooseberry - (Pereskia aculeata "godseffiana") - Edible flower

O Ora-pro-nóbis é uma cactácea trepadeira, cujas folhas verdes ou amarelas (depende da variedade) e flores são comestíveis e possuem 25% de proteína, ferro, vitaminas A, B e C. É utilizada também como cerca-viva por causa da grande quantidade de espinhos presentes na planta. Desenvolve-se bem na sombra ou ao sol. Alguns autores dizem que só as variedades com flores brancas e miolo alaranjado é que podem ser consumidas, são parecidas com margaridas e por isto produzem uma florada muito bonita e efêmera: pois as flores só duram vinte e quatro horas e podem ser consumidas na forma de salada. Em Minas Gerais são famosos os pratos com as folhas desta planta: frango com ora-pro-nóbis, salada das flores e outros. A propagação do ora-pro-nóbis é feita principalmente por estaquia: enraizamento de pedaços de ramos com espessura de um lápis) ou sementes. Na variedade da foto as folhas nascem vermelhas, depois se tornam amarelas e finalmente esverdea.

Valter França
Trabajando/Working
published: 2014-03-09T18:50:42Z
date taken 2013-05-04T13:29:31-08:00

Altagracia Aristy posted a photo:

Trabajando/Working

El vuelo del moscardón(Flight of the Bumble Bee
Nicolai Rimsky Korsakov
Orquesta Filarmónica de Berlín
Zubin Metha/Director
www.youtube.com/watch?v=B83mLfvV2VA

Versión en Guitarra Eléctrica/Electric Guitar Version
www.youtube.com/watch?v=muqflDqEEp8

Altagracia Aristy
Pereskia quisqueyana
published: 2014-03-09T05:23:28Z
date taken 2014-03-09T00:54:43-08:00

Karen Blix posted a photo:

Pereskia quisqueyana

Otras fotos de esta especie / More pictures of this species

Pereskia quisqueyana Alain
Familia / Family: Cactaceae
Género / Genus: Pereskia
Nombre local / Local name: Rosa de Bayahibe

Especie amenazada, endémica de la zona de Bayahibe (Sureste de la República Dominicana) | Endangered species endemic to the Bayahibe zone (Southeast of the Dominican Republic).

Arbusto de 3-4 m de altura y hasta 10 cm de diámetro, la corteza verdosa recubierta por numerosos grupos de espinas que brotan de un mismo lugar llamados areolas. Las espinas son rectas, de color pardo, de 2-5 cm de largo; hojas elípticas a obovato-elípticas u oblanceoladas, de 4-6 cm de largo por 1-2 cm de ancho en las ramas viejas o floríferas, de hasta 11 cm de largo por 3 cm de ancho en las ramas jóvenes, el ápice y la base son acuminados; nervio medio más notorio en el envés que en el haz; flores axilares, solitarias, pétalos de 2.2 cm de largo por 1-1.3 cm de ancho, color rosado intenso y muy vistosos. La flor macho tiene numerosos estambres rosados con las anteras amarillas y un ovario atrofiado en forma de cono invertido. | Liogier, A. H. 2000. Diccionario Botánico de Nombres Vulgares de La Española. Jardín Botánico Nacional Rafael María Moscoso. Santo Domingo, República Dominicana.
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Shrub 3-4 m high and up to 10 cm in diameter, greenish bark covered by numerous groups thorns sprouting from a place called areolas. The spines are straight, brown, 2-5 cm long, elliptic to obovate-elliptic or oblanceolate-obovate leaves, 4-6 cm long and 1-2 cm wide in the old or flowering branches, up to 11 cm long and 3 cm wide at the young branches, the apex and base are acuminate, midrib more noticeable on the underside in the beam, axillary, solitary flowers, petals 2.2 cm long and 1-1.3 cm wide, deep pink and very attractive. The male flower has numerous pink stamens with yellow anthers and an atrophied ovary shaped as an inverted cone. | Liogier, A. H. 2000. Botanical Dictionary of Common Names of La Hispaniola. National Botanic Garden Rafael María Moscoso. Santo Domingo, Dominican Republic.

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Esto es un cactus. A primera vista no se le reconoce como tal, por las hojas. Y aunque el porte de la Pereskia, su estampa vegetal, no es claramente cactoide; sus flores sí lo son. Son auténticas flores de cactus. Y por ser esto —el aparato reproductivo— la clave para reconocerlos, las flores definen a la Pereskia como cactus legítimo.

Los cactus con hojas corresponden a las primeras etapas de la evolución de estas plantas, que al cabo de un largo proceso de adaptación a los desiertos, culminaron en las formas más avanzadas: tallos y ramos carnosos para acumular agua en los períodos de sequía, a lo que sumaron la transformación de las hojas en espinas, escamas, etc. para reducir la superficie de evaporación.

Por eso los cactus del género Pereskia se cuentan entre los más primitivos. Son los que mejor nos muestran hoy algunos de los primeros pasos de esta evolución que dio origen en América a este tipo de plantas. Todavía tienen algo de las plantas de que provienen (las hojas) al tiempo que presentan algunos de los rasgos con que los cactus se protegieron de los rigores del desierto; entre otras cosas, espinas.

Lo que indica que en las Pereskia había empezado ya, sólo que parcialmente, el proceso que les modificó las hojas a los cactus. Las espinas les cubren gran parte del tronco, y abundan en las ramas; pero todavía les queda gran número de hojas sin modificar. A mitad de camino: ese es su caso. Y representan, por eso, el eslabón que vincula a las Cactáceas con las otras familias de plantas. Son el puente por donde las plantas de las que derivan pasaron a ser cactoides, esto es, cactus avanzados, ya con la apariencia típica del cactus. | Extracto del capítulo "2. Cactus" de la compilación de artículos "La Naturaleza Dominicana" del cronista naturalista dominicano Félix Servio Ducudray (1924-1989).

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La Pereskia quisqueyana fue descubierta en 1977 por el botánico francés Alain Liogier en Bayahíbe, provincia La Altagracia, y declarada especie nueva para la ciencia en 1980. El 13 de julio de 2011 fue promulgada por el presidente Leonel Fernández la Ley 146-11, que designa a la Rosa de Bayahibe, Pereskia quisqueyana como Flor Nacional.

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This is a cactus. At first glance you may not recognize it as such because of the leaves. And although the stamp of the Pereskia is not clearly cactoide, its flowers are, they are real cactus flowers. And flowers define the Pereskia as a genuine cactus.

Cactus leaves correspond to early stages of the evolution of these plants, after a long process of adaptation to deserts which ended in most advanced forms: fleshy stems and branches that accumulate water for periods of drought, and leaves transformed in thorns, scales, etc. to reduce surface evaporation.

So the cactus of the genus Pereskia are among the most primitive. They are the ones that can best show us today the first steps of this development that gave rise these plants in America. They still have some of the features from the plants they come from (the leaves), while presenting some of the traits the cactus used to protected themselves from the rigors of the desert, thorns, among other things.

This indicates that in Pereskia had begun, only partially, the process that transformed it. Thorns cover most of the trunk and branches, but many leaves remain unchanged. Halfway: this is its case. And they represent, therefore, the link that binds Cacti to other plant families. | Abstract of the chapter "2 . Cactus" compilation of articles "The Dominican Nature", by Dominican naturalist Felix Servio Ducudray (1924-1989).

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Pereskia quisqueyana was discovered in 1977 by French botanist Alain Liogier in Bayahibe, a borough of La Altagracia province, and declared new species to science in 1980.


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On July 13, 2011, President Leonel Fernandez signed the Law 146-11, designating the Rosa de Bayahibe, Pereskia quisqueyana our National Flower.

Karen Blix
P. quisqueyana I
published: 2014-03-04T17:29:34Z
date taken 2014-03-04T10:20:52-08:00

Karen Blix posted a photo:

P. quisqueyana I

Pereskia quisqueyana Alain
Familia / Family: Cactaceae
Género / Genus: Pereskia
Nombre local / Local name: Rosa de Bayahibe

Especie amenazada, endémica de la zona de Bayahibe (Sureste de la República Dominicana) | Endangered species endemic to the Bayahibe zone (Southeast of the Dominican Republic).

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Esto, aunque a usted no le parezca ni lo crea, es un cactus. A primera vista no se le reconoce como tal, por las hojas. Porque los cactus, en su forma más típica, carecen de ellas. O para decirlo con mayor exactitud: las tienen transformadas en espinas o reducidas a escamas y pelitos.

Los cactus de este género andan cubiertos de hojas, de muchas hojas, como cualquier planta corriente, y por eso el profano los confunde y al verlos no cree tener un cactus por delante. Pero lo son. Tanto como los otros. El porte de la Pereskia, su estampa vegetal, no es claramente cactoide; pero sus flores sí. Son auténticas flores de cactus. Y por ser esto —el aparato reproductivo— lo que se toma como clave para reconocerlos, las flores definen a la Pereskia como cactus legítimo.

Cactus legítimos, pues, auténticos; pero con hojas. ¿Por qué insisto tanto en esto de las hojas? ¿Cuál
significación puede tener esa llamativa particularidad? La siguiente: los cactus con hojas corresponden a las primeras etapas de la evolución de estas plantas, que al cabo de un largo proceso de adaptaciones a los ambientes desérticos, culminaron en las formas más avanzadas, de tallos y ramos carnosos en que acumulan internamente el agua para que no les falte en los períodos de seca, a lo que sumaron la pérdida de las hojas (o transformación de las mismas en espinas, escamas, etc.) para reducir la superficie de evaporación que, sería muy intensa con el calor del desierto, y así no perderla después de tanto trabajo, para almacenarla.

Por eso los cactus del género Pereskia se cuentan entre los más primitivos. Son los que mejor nos muestran hoy, entre los cactus vivientes, algunos de los primeros pasos de este asombroso proceso de evolución que dio origen en América a este tipo de plantas.

Todavía tienen algo de las plantas de que provienen (las hojas) al tiempo que presentan algunos de los rasgos con que los cactus se protegieron de los rigores del desierto. Entre otras cosas, espinas.

Lo que indica que en las Pereskia había empezado ya, sólo que parcialmente, el proceso que les modificó las hojas a los cactus. Las espinas les cubren gran parte del tronco, y abundan en las ramas; pero todavía les queda gran número de hojas sin modificar. A mitad de camino: ese es su caso. Y representan, por eso, el eslabón que vincula a las Cactáceas con las otras familias de plantas que no siguieron este camino en su evolución. Son como el puente por donde las plantas de que derivan pasaron a ser cactus cactoides, esto es, cactus avanzados, ya con la apariencia típica del cactus.

En el país viven seis especies de Pereskia conocidas hasta ahora, de las cuales cuatro son nativas:
P. aculeata, que se da en Baní, en Ocoa y en Verón; P. quisqueyana, encontrada en Bayahibe; P. portulacifolia, que vive por Jimaní, cerca de la laguna El Limón y una cuarta, aún sin nombre científico por no haber sido descrita ni catalogada, hallada por la cueva de San Francisco, en Bánica.

Las otras dos son Pereskia grandifolia, que he visto a orillas del río Inoa, por San José de las Matas; y Pereskia bleo, que se da (pero no silvestre sino cultivada) en la capital, en Cotuí y otros lugares. Estas dos últimas no son nativas, sino que llegaron desde el continente o desde alguna estación de paso en las Antillas, aunque todavía no se sepa cómo.

Seis en total. Todas ellas encontradas hace años por el profesor Marcano, que fue quien descubrió la presencia de las Pereskias en nuestro territorio.

[Extracto del capítulo "2. Cactus" de la compilación de artículos "La Naturaleza Dominicana" del cronista naturalista dominicano Félix Servio Ducudray (1924-1989)].

El 13 de julio de 2011 fue promulgada por el presidente Leonel Fernández la Ley 146-11, que designa a la Rosa de Bayahibe como Flor Nacional. De igual manera, ordena a las autoridades del Banco Central para que en las nuevas ediciones del papel moneda, incluya la flor Rosa de Bayahibe, en sustitución de la flor de caoba, a partir del año 2014. Con la promulgación de la Ley 146-11 se deroga el decreto número 2944, del 16 de julio del año 1957, que designaba la flor de caoba como Flor Nacional.

La Pereskia quisqueyana fue descubierta en 1977 por el botánico francés Alain Liogier en Bayahíbe, hoy distrito municipal de la provincia La Altagracia, y declarada especie nueva para la ciencia en 1980.

———————————————————————————————————————

This, though you do not believe it is a cactus. At first glance it is not recognized as such because of leaves. Because the cactus, in its most typical form, lack leaves Or to say it more precisely, they have them transformed into thorns or reduced to scales and hairs.

The cacti of this genus have leaves, many leaves, as any plant, so the layman confuses them and when seeing them does not recognize them as cactus. But they are. As much as the others. The size of the Pereskia, its appearance is not clearly cactoide, but its flowers are. They are legitimate cactus flowers. Their reproductive system is the key to recognize them, so the flowers define the cactus Pereskia as legitimate.

Legitimate cactus, then, true, but with leaves. Why do I insist so much on the leaves? What significance may have that striking peculiarity? The following: the cactus leaves correspond to the early stages of the evolution of these plants, which after a long process of adaptation to desert environments, culminated in the most advanced, fleshy stems and branches that internally accumulate water so they do not lack it in dry periods, which amounted to the loss of leaves (or transforming them into spines, scales, etc.) to reduce surface evaporation would be very intense with the heat of desert, and so not to lose after all that work, to store it.

So the genus Pereskia cacti are among the most primitive. They are best shown us today, among the living cactus, some of the first steps of this amazing process of evolution that led in America to this type of plant. They still have some of the plants they come from (the leaves), while showing few of the features that cacti use to protect themselves from the rigors of the desert. Among other things, thorns.

This indicates that in Pereskia had begun, only partially, the process that changed the cactus leaves. The thorns will cover much of the trunk and branches abound, but still have large numbers of leaves unchanged. Midway: that is the case. And they represent, therefore, the connecting link to Cacti with the other families of plants that did not follow this path in its evolution. Are as bridge where plants derived became cactoides cactus, ie advanced cactus, and with the typical appearance of cactus.

In the country live six species of Pereskia known so far, four of which are native:

Pereskia aculeata, which occurs in Bani, in Ocoa and Veron; Pereskia quisqueyana, found in Bayahibe; Pereskia portulacifolia, which lives Jimaní, near the lagoon El Limon. And a fourth one, even without scientific name for not being described or cataloged, found by the cave of San Francisco in Banica.

The other two are Pereskia grandifolia, I've seen on the banks of Inoa, of San Jose de las Matas, and Pereskia bleo, which is given (but not wild but cultivated) in the capital, Cotuí and elsewhere. The latter two are not native, but came from the mainland or from somewhere in the West Indies, although not yet known how.

Six in total. All of them found years ago by the professor Marcano, who discovered the presence of Pereskias in our territory.

[Excerpt from chapter "2. Cactus" compilation of articles "The Dominican nature" of the naturalist writer Felix Servio Ducudray (1924-1989)].

On July 13, 2011 was signed by President Leonel Fernandez Law 146-11, designating the Rose of Bayahibe as national flower. Similarly, the Law orders the Central Bank authorities for new editions of the paper money, including Bayahibe Rose flower in place of the flower of mahogany, from the year 2014 on. With the enactment of Law 146-11 repealing Decree No. 2944, dated 16 July 1957 designating the mahogany flower as the national flower.

The Pereskia quisqueyana was discovered in 1977 by French botanist Alain Liogier in Bayahibe, now borough of La Altagracia province, and declared a species new to science in 1980.

Karen Blix
P. quisqueyana II (Flor femenina / female flower)
published: 2014-03-04T17:29:34Z
date taken 2014-03-04T10:20:18-08:00

Karen Blix posted a photo:

P. quisqueyana II (Flor femenina / female flower)

Pereskia quisqueyana Alain
Familia / Family: Cactaceae
Género / Genus: Pereskia
Nombre local / Local name: Rosa de Bayahibe
Flor femenina / Female flower

Especie amenazada, endémica de la zona de Bayahibe (Sureste de la República Dominicana) | Endangered species endemic to the Bayahibe zone (Southeast of the Dominican Republic).

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Esto, aunque a usted no le parezca ni lo crea, es un cactus. A primera vista no se le reconoce como tal, por las hojas. Porque los cactus, en su forma más típica, carecen de ellas. O para decirlo con mayor exactitud: las tienen transformadas en espinas o reducidas a escamas y pelitos.

Los cactus de este género andan cubiertos de hojas, de muchas hojas, como cualquier planta corriente, y por eso el profano los confunde y al verlos no cree tener un cactus por delante. Pero lo son. Tanto como los otros. El porte de la Pereskia, su estampa vegetal, no es claramente cactoide; pero sus flores sí. Son auténticas flores de cactus. Y por ser esto —el aparato reproductivo— lo que se toma como clave para reconocerlos, las flores definen a la Pereskia como cactus legítimo.

Cactus legítimos, pues, auténticos; pero con hojas. ¿Por qué insisto tanto en esto de las hojas? ¿Cuál
significación puede tener esa llamativa particularidad? La siguiente: los cactus con hojas corresponden a las primeras etapas de la evolución de estas plantas, que al cabo de un largo proceso de adaptaciones a los ambientes desérticos, culminaron en las formas más avanzadas, de tallos y ramos carnosos en que acumulan internamente el agua para que no les falte en los períodos de seca, a lo que sumaron la pérdida de las hojas (o transformación de las mismas en espinas, escamas, etc.) para reducir la superficie de evaporación que, sería muy intensa con el calor del desierto, y así no perderla después de tanto trabajo, para almacenarla.

Por eso los cactus del género Pereskia se cuentan entre los más primitivos. Son los que mejor nos muestran hoy, entre los cactus vivientes, algunos de los primeros pasos de este asombroso proceso de evolución que dio origen en América a este tipo de plantas.

Todavía tienen algo de las plantas de que provienen (las hojas) al tiempo que presentan algunos de los rasgos con que los cactus se protegieron de los rigores del desierto. Entre otras cosas, espinas.

Lo que indica que en las Pereskia había empezado ya, sólo que parcialmente, el proceso que les modificó las hojas a los cactus. Las espinas les cubren gran parte del tronco, y abundan en las ramas; pero todavía les queda gran número de hojas sin modificar. A mitad de camino: ese es su caso. Y representan, por eso, el eslabón que vincula a las Cactáceas con las otras familias de plantas que no siguieron este camino en su evolución. Son como el puente por donde las plantas de que derivan pasaron a ser cactus cactoides, esto es, cactus avanzados, ya con la apariencia típica del cactus.

En el país viven seis especies de Pereskia conocidas hasta ahora, de las cuales cuatro son nativas:
P. aculeata, que se da en Baní, en Ocoa y en Verón; P. quisqueyana, encontrada en Bayahibe; P. portulacifolia, que vive por Jimaní, cerca de la laguna El Limón y una cuarta, aún sin nombre científico por no haber sido descrita ni catalogada, hallada por la cueva de San Francisco, en Bánica.

Las otras dos son Pereskia grandifolia, que he visto a orillas del río Inoa, por San José de las Matas; y Pereskia bleo, que se da (pero no silvestre sino cultivada) en la capital, en Cotuí y otros lugares. Estas dos últimas no son nativas, sino que llegaron desde el continente o desde alguna estación de paso en las Antillas, aunque todavía no se sepa cómo.

Seis en total. Todas ellas encontradas hace años por el profesor Marcano, que fue quien descubrió la presencia de las Pereskias en nuestro territorio.

[Extracto del capítulo "2. Cactus" de la compilación de artículos "La Naturaleza Dominicana" del cronista naturalista dominicano Félix Servio Ducudray (1924-1989)].

El 13 de julio de 2011 fue promulgada por el presidente Leonel Fernández la Ley 146-11, que designa a la Rosa de Bayahibe como Flor Nacional. De igual manera, ordena a las autoridades del Banco Central para que en las nuevas ediciones del papel moneda, incluya la flor Rosa de Bayahibe, en sustitución de la flor de caoba, a partir del año 2014. Con la promulgación de la Ley 146-11 se deroga el decreto número 2944, del 16 de julio del año 1957, que designaba la flor de caoba como Flor Nacional.

La Pereskia quisqueyana fue descubierta en 1977 por el botánico francés Alain Liogier en Bayahíbe, hoy distrito municipal de la provincia La Altagracia, y declarada especie nueva para la ciencia en 1980.

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This, though you do not believe it is a cactus. At first glance it is not recognized as such because of leaves. Because the cactus, in its most typical form, lack leaves Or to say it more precisely, they have them transformed into thorns or reduced to scales and hairs.

The cacti of this genus have leaves, many leaves, as any plant, so the layman confuses them and when seeing them does not recognize them as cactus. But they are. As much as the others. The size of the Pereskia, its appearance is not clearly cactoide, but its flowers are. They are legitimate cactus flowers. Their reproductive system is the key to recognize them, so the flowers define the cactus Pereskia as legitimate.

Legitimate cactus, then, true, but with leaves. Why do I insist so much on the leaves? What significance may have that striking peculiarity? The following: the cactus leaves correspond to the early stages of the evolution of these plants, which after a long process of adaptation to desert environments, culminated in the most advanced, fleshy stems and branches that internally accumulate water so they do not lack it in dry periods, which amounted to the loss of leaves (or transforming them into spines, scales, etc.) to reduce surface evaporation would be very intense with the heat of desert, and so not to lose after all that work, to store it.

So the genus Pereskia cacti are among the most primitive. They are best shown us today, among the living cactus, some of the first steps of this amazing process of evolution that led in America to this type of plant. They still have some of the plants they come from (the leaves), while showing few of the features that cacti use to protect themselves from the rigors of the desert. Among other things, thorns.

This indicates that in Pereskia had begun, only partially, the process that changed the cactus leaves. The thorns will cover much of the trunk and branches abound, but still have large numbers of leaves unchanged. Midway: that is the case. And they represent, therefore, the connecting link to Cacti with the other families of plants that did not follow this path in its evolution. Are as bridge where plants derived became cactoides cactus, ie advanced cactus, and with the typical appearance of cactus.

In the country live six species of Pereskia known so far, four of which are native:

Pereskia aculeata, which occurs in Bani, in Ocoa and Veron; Pereskia quisqueyana, found in Bayahibe; Pereskia portulacifolia, which lives Jimaní, near the lagoon El Limon. And a fourth one, even without scientific name for not being described or cataloged, found by the cave of San Francisco in Banica.

The other two are Pereskia grandifolia, I've seen on the banks of Inoa, of San Jose de las Matas, and Pereskia bleo, which is given (but not wild but cultivated) in the capital, Cotuí and elsewhere. The latter two are not native, but came from the mainland or from somewhere in the West Indies, although not yet known how.

Six in total. All of them found years ago by the professor Marcano, who discovered the presence of Pereskias in our territory.

[Excerpt from chapter "2. Cactus" compilation of articles "The Dominican nature" of the naturalist writer Felix Servio Ducudray (1924-1989)].

On July 13, 2011 was signed by President Leonel Fernandez Law 146-11, designating the Rose of Bayahibe as national flower. Similarly, the Law orders the Central Bank authorities for new editions of the paper money, including Bayahibe Rose flower in place of the flower of mahogany, from the year 2014 on. With the enactment of Law 146-11 repealing Decree No. 2944, dated 16 July 1957 designating the mahogany flower as the national flower.

The Pereskia quisqueyana was discovered in 1977 by French botanist Alain Liogier in Bayahibe, now borough of La Altagracia province, and declared a species new to science in 1980.

Karen Blix
P. quisqueyana V
published: 2014-03-04T17:29:32Z
date taken 2014-03-01T18:34:42-08:00

Karen Blix posted a photo:

P. quisqueyana V

Pereskia quisqueyana Alain
Familia / Family: Cactaceae
Género / Genus: Pereskia
Nombre local / Local name: Rosa de Bayahibe

Especie amenazada, endémica de la zona de Bayahibe (Sureste de la República Dominicana) | Endangered species endemic to the Bayahibe zone (Southeast of the Dominican Republic).

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Esto, aunque a usted no le parezca ni lo crea, es un cactus. A primera vista no se le reconoce como tal, por las hojas. Porque los cactus, en su forma más típica, carecen de ellas. O para decirlo con mayor exactitud: las tienen transformadas en espinas o reducidas a escamas y pelitos.

Los cactus de este género andan cubiertos de hojas, de muchas hojas, como cualquier planta corriente, y por eso el profano los confunde y al verlos no cree tener un cactus por delante. Pero lo son. Tanto como los otros. El porte de la Pereskia, su estampa vegetal, no es claramente cactoide; pero sus flores sí. Son auténticas flores de cactus. Y por ser esto —el aparato reproductivo— lo que se toma como clave para reconocerlos, las flores definen a la Pereskia como cactus legítimo.

Cactus legítimos, pues, auténticos; pero con hojas. ¿Por qué insisto tanto en esto de las hojas? ¿Cuál
significación puede tener esa llamativa particularidad? La siguiente: los cactus con hojas corresponden a las primeras etapas de la evolución de estas plantas, que al cabo de un largo proceso de adaptaciones a los ambientes desérticos, culminaron en las formas más avanzadas, de tallos y ramos carnosos en que acumulan internamente el agua para que no les falte en los períodos de seca, a lo que sumaron la pérdida de las hojas (o transformación de las mismas en espinas, escamas, etc.) para reducir la superficie de evaporación que, sería muy intensa con el calor del desierto, y así no perderla después de tanto trabajo, para almacenarla.

Por eso los cactus del género Pereskia se cuentan entre los más primitivos. Son los que mejor nos muestran hoy, entre los cactus vivientes, algunos de los primeros pasos de este asombroso proceso de evolución que dio origen en América a este tipo de plantas.

Todavía tienen algo de las plantas de que provienen (las hojas) al tiempo que presentan algunos de los rasgos con que los cactus se protegieron de los rigores del desierto. Entre otras cosas, espinas.

Lo que indica que en las Pereskia había empezado ya, sólo que parcialmente, el proceso que les modificó las hojas a los cactus. Las espinas les cubren gran parte del tronco, y abundan en las ramas; pero todavía les queda gran número de hojas sin modificar. A mitad de camino: ese es su caso. Y representan, por eso, el eslabón que vincula a las Cactáceas con las otras familias de plantas que no siguieron este camino en su evolución. Son como el puente por donde las plantas de que derivan pasaron a ser cactus cactoides, esto es, cactus avanzados, ya con la apariencia típica del cactus.

En el país viven seis especies de Pereskia conocidas hasta ahora, de las cuales cuatro son nativas:
P. aculeata, que se da en Baní, en Ocoa y en Verón; P. quisqueyana, encontrada en Bayahibe; P. portulacifolia, que vive por Jimaní, cerca de la laguna El Limón y una cuarta, aún sin nombre científico por no haber sido descrita ni catalogada, hallada por la cueva de San Francisco, en Bánica.

Las otras dos son Pereskia grandifolia, que he visto a orillas del río Inoa, por San José de las Matas; y Pereskia bleo, que se da (pero no silvestre sino cultivada) en la capital, en Cotuí y otros lugares. Estas dos últimas no son nativas, sino que llegaron desde el continente o desde alguna estación de paso en las Antillas, aunque todavía no se sepa cómo.

Seis en total. Todas ellas encontradas hace años por el profesor Marcano, que fue quien descubrió la presencia de las Pereskias en nuestro territorio.

[Extracto del capítulo "2. Cactus" de la compilación de artículos "La Naturaleza Dominicana" del cronista naturalista dominicano Félix Servio Ducudray (1924-1989)].

El 13 de julio de 2011 fue promulgada por el presidente Leonel Fernández la Ley 146-11, que designa a la Rosa de Bayahibe como Flor Nacional. De igual manera, ordena a las autoridades del Banco Central para que en las nuevas ediciones del papel moneda, incluya la flor Rosa de Bayahibe, en sustitución de la flor de caoba, a partir del año 2014. Con la promulgación de la Ley 146-11 se deroga el decreto número 2944, del 16 de julio del año 1957, que designaba la flor de caoba como Flor Nacional.

La Pereskia quisqueyana fue descubierta en 1977 por el botánico francés Alain Liogier en Bayahíbe, hoy distrito municipal de la provincia La Altagracia, y declarada especie nueva para la ciencia en 1980.

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This, though you do not believe it is a cactus. At first glance it is not recognized as such because of leaves. Because the cactus, in its most typical form, lack leaves Or to say it more precisely, they have them transformed into thorns or reduced to scales and hairs.

The cacti of this genus have leaves, many leaves, as any plant, so the layman confuses them and when seeing them does not recognize them as cactus. But they are. As much as the others. The size of the Pereskia, its appearance is not clearly cactoide, but its flowers are. They are legitimate cactus flowers. Their reproductive system is the key to recognize them, so the flowers define the cactus Pereskia as legitimate.

Legitimate cactus, then, true, but with leaves. Why do I insist so much on the leaves? What significance may have that striking peculiarity? The following: the cactus leaves correspond to the early stages of the evolution of these plants, which after a long process of adaptation to desert environments, culminated in the most advanced, fleshy stems and branches that internally accumulate water so they do not lack it in dry periods, which amounted to the loss of leaves (or transforming them into spines, scales, etc.) to reduce surface evaporation would be very intense with the heat of desert, and so not to lose after all that work, to store it.

So the genus Pereskia cacti are among the most primitive. They are best shown us today, among the living cactus, some of the first steps of this amazing process of evolution that led in America to this type of plant. They still have some of the plants they come from (the leaves), while showing few of the features that cacti use to protect themselves from the rigors of the desert. Among other things, thorns.

This indicates that in Pereskia had begun, only partially, the process that changed the cactus leaves. The thorns will cover much of the trunk and branches abound, but still have large numbers of leaves unchanged. Midway: that is the case. And they represent, therefore, the connecting link to Cacti with the other families of plants that did not follow this path in its evolution. Are as bridge where plants derived became cactoides cactus, ie advanced cactus, and with the typical appearance of cactus.

In the country live six species of Pereskia known so far, four of which are native:

Pereskia aculeata, which occurs in Bani, in Ocoa and Veron; Pereskia quisqueyana, found in Bayahibe; Pereskia portulacifolia, which lives Jimaní, near the lagoon El Limon. And a fourth one, even without scientific name for not being described or cataloged, found by the cave of San Francisco in Banica.

The other two are Pereskia grandifolia, I've seen on the banks of Inoa, of San Jose de las Matas, and Pereskia bleo, which is given (but not wild but cultivated) in the capital, Cotuí and elsewhere. The latter two are not native, but came from the mainland or from somewhere in the West Indies, although not yet known how.

Six in total. All of them found years ago by the professor Marcano, who discovered the presence of Pereskias in our territory.

[Excerpt from chapter "2. Cactus" compilation of articles "The Dominican nature" of the naturalist writer Felix Servio Ducudray (1924-1989)].

On July 13, 2011 was signed by President Leonel Fernandez Law 146-11, designating the Rose of Bayahibe as national flower. Similarly, the Law orders the Central Bank authorities for new editions of the paper money, including Bayahibe Rose flower in place of the flower of mahogany, from the year 2014 on. With the enactment of Law 146-11 repealing Decree No. 2944, dated 16 July 1957 designating the mahogany flower as the national flower.

The Pereskia quisqueyana was discovered in 1977 by French botanist Alain Liogier in Bayahibe, now borough of La Altagracia province, and declared a species new to science in 1980.

Karen Blix
P. quisqueyana IV (Flor masculina / male flower)
published: 2014-03-04T17:29:34Z
date taken 2014-03-04T10:27:44-08:00

Karen Blix posted a photo:

P. quisqueyana IV (Flor masculina / male flower)

Pereskia quisqueyana Alain
Familia / Family: Cactaceae
Género / Genus: Pereskia
Nombre local / Local name: Rosa de Bayahibe
Flor masculina / Male flower

Especie amenazada, endémica de la zona de Bayahibe (Sureste de la República Dominicana) | Endangered species endemic to the Bayahibe zone (Southeast of the Dominican Republic).

- - -

Esto, aunque a usted no le parezca ni lo crea, es un cactus. A primera vista no se le reconoce como tal, por las hojas. Porque los cactus, en su forma más típica, carecen de ellas. O para decirlo con mayor exactitud: las tienen transformadas en espinas o reducidas a escamas y pelitos.

Los cactus de este género andan cubiertos de hojas, de muchas hojas, como cualquier planta corriente, y por eso el profano los confunde y al verlos no cree tener un cactus por delante. Pero lo son. Tanto como los otros. El porte de la Pereskia, su estampa vegetal, no es claramente cactoide; pero sus flores sí. Son auténticas flores de cactus. Y por ser esto —el aparato reproductivo— lo que se toma como clave para reconocerlos, las flores definen a la Pereskia como cactus legítimo.

Cactus legítimos, pues, auténticos; pero con hojas. ¿Por qué insisto tanto en esto de las hojas? ¿Cuál
significación puede tener esa llamativa particularidad? La siguiente: los cactus con hojas corresponden a las primeras etapas de la evolución de estas plantas, que al cabo de un largo proceso de adaptaciones a los ambientes desérticos, culminaron en las formas más avanzadas, de tallos y ramos carnosos en que acumulan internamente el agua para que no les falte en los períodos de seca, a lo que sumaron la pérdida de las hojas (o transformación de las mismas en espinas, escamas, etc.) para reducir la superficie de evaporación que, sería muy intensa con el calor del desierto, y así no perderla después de tanto trabajo, para almacenarla.

Por eso los cactus del género Pereskia se cuentan entre los más primitivos. Son los que mejor nos muestran hoy, entre los cactus vivientes, algunos de los primeros pasos de este asombroso proceso de evolución que dio origen en América a este tipo de plantas.

Todavía tienen algo de las plantas de que provienen (las hojas) al tiempo que presentan algunos de los rasgos con que los cactus se protegieron de los rigores del desierto. Entre otras cosas, espinas.

Lo que indica que en las Pereskia había empezado ya, sólo que parcialmente, el proceso que les modificó las hojas a los cactus. Las espinas les cubren gran parte del tronco, y abundan en las ramas; pero todavía les queda gran número de hojas sin modificar. A mitad de camino: ese es su caso. Y representan, por eso, el eslabón que vincula a las Cactáceas con las otras familias de plantas que no siguieron este camino en su evolución. Son como el puente por donde las plantas de que derivan pasaron a ser cactus cactoides, esto es, cactus avanzados, ya con la apariencia típica del cactus.

En el país viven seis especies de Pereskia conocidas hasta ahora, de las cuales cuatro son nativas:
P. aculeata, que se da en Baní, en Ocoa y en Verón; P. quisqueyana, encontrada en Bayahibe; P. portulacifolia, que vive por Jimaní, cerca de la laguna El Limón y una cuarta, aún sin nombre científico por no haber sido descrita ni catalogada, hallada por la cueva de San Francisco, en Bánica.

Las otras dos son Pereskia grandifolia, que he visto a orillas del río Inoa, por San José de las Matas; y Pereskia bleo, que se da (pero no silvestre sino cultivada) en la capital, en Cotuí y otros lugares. Estas dos últimas no son nativas, sino que llegaron desde el continente o desde alguna estación de paso en las Antillas, aunque todavía no se sepa cómo.

Seis en total. Todas ellas encontradas hace años por el profesor Marcano, que fue quien descubrió la presencia de las Pereskias en nuestro territorio.

[Extracto del capítulo "2. Cactus" de la compilación de artículos "La Naturaleza Dominicana" del cronista naturalista dominicano Félix Servio Ducudray (1924-1989)].

El 13 de julio de 2011 fue promulgada por el presidente Leonel Fernández la Ley 146-11, que designa a la Rosa de Bayahibe como Flor Nacional. De igual manera, ordena a las autoridades del Banco Central para que en las nuevas ediciones del papel moneda, incluya la flor Rosa de Bayahibe, en sustitución de la flor de caoba, a partir del año 2014. Con la promulgación de la Ley 146-11 se deroga el decreto número 2944, del 16 de julio del año 1957, que designaba la flor de caoba como Flor Nacional.

La Pereskia quisqueyana fue descubierta en 1977 por el botánico francés Alain Liogier en Bayahíbe, hoy distrito municipal de la provincia La Altagracia, y declarada especie nueva para la ciencia en 1980.

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This, though you do not believe it is a cactus. At first glance it is not recognized as such because of leaves. Because the cactus, in its most typical form, lack leaves Or to say it more precisely, they have them transformed into thorns or reduced to scales and hairs.

The cacti of this genus have leaves, many leaves, as any plant, so the layman confuses them and when seeing them does not recognize them as cactus. But they are. As much as the others. The size of the Pereskia, its appearance is not clearly cactoide, but its flowers are. They are legitimate cactus flowers. Their reproductive system is the key to recognize them, so the flowers define the cactus Pereskia as legitimate.

Legitimate cactus, then, true, but with leaves. Why do I insist so much on the leaves? What significance may have that striking peculiarity? The following: the cactus leaves correspond to the early stages of the evolution of these plants, which after a long process of adaptation to desert environments, culminated in the most advanced, fleshy stems and branches that internally accumulate water so they do not lack it in dry periods, which amounted to the loss of leaves (or transforming them into spines, scales, etc.) to reduce surface evaporation would be very intense with the heat of desert, and so not to lose after all that work, to store it.

So the genus Pereskia cacti are among the most primitive. They are best shown us today, among the living cactus, some of the first steps of this amazing process of evolution that led in America to this type of plant. They still have some of the plants they come from (the leaves), while showing few of the features that cacti use to protect themselves from the rigors of the desert. Among other things, thorns.

This indicates that in Pereskia had begun, only partially, the process that changed the cactus leaves. The thorns will cover much of the trunk and branches abound, but still have large numbers of leaves unchanged. Midway: that is the case. And they represent, therefore, the connecting link to Cacti with the other families of plants that did not follow this path in its evolution. Are as bridge where plants derived became cactoides cactus, ie advanced cactus, and with the typical appearance of cactus.

In the country live six species of Pereskia known so far, four of which are native:

Pereskia aculeata, which occurs in Bani, in Ocoa and Veron; Pereskia quisqueyana, found in Bayahibe; Pereskia portulacifolia, which lives Jimaní, near the lagoon El Limon. And a fourth one, even without scientific name for not being described or cataloged, found by the cave of San Francisco in Banica.

The other two are Pereskia grandifolia, I've seen on the banks of Inoa, of San Jose de las Matas, and Pereskia bleo, which is given (but not wild but cultivated) in the capital, Cotuí and elsewhere. The latter two are not native, but came from the mainland or from somewhere in the West Indies, although not yet known how.

Six in total. All of them found years ago by the professor Marcano, who discovered the presence of Pereskias in our territory.

[Excerpt from chapter "2. Cactus" compilation of articles "The Dominican nature" of the naturalist writer Felix Servio Ducudray (1924-1989)].

On July 13, 2011 was signed by President Leonel Fernandez Law 146-11, designating the Rose of Bayahibe as national flower. Similarly, the Law orders the Central Bank authorities for new editions of the paper money, including Bayahibe Rose flower in place of the flower of mahogany, from the year 2014 on. With the enactment of Law 146-11 repealing Decree No. 2944, dated 16 July 1957 designating the mahogany flower as the national flower.

The Pereskia quisqueyana was discovered in 1977 by French botanist Alain Liogier in Bayahibe, now borough of La Altagracia province, and declared a species new to science in 1980.

Karen Blix
P. quisqueyana III
published: 2014-03-04T17:29:33Z
date taken 2014-03-04T10:25:51-08:00

Karen Blix posted a photo:

P. quisqueyana III

Pereskia quisqueyana Alain
Familia / Family: Cactaceae
Género / Genus: Pereskia
Nombre local / Local name: Rosa de Bayahibe

Especie amenazada, endémica de la zona de Bayahibe (Sureste de la República Dominicana) | Endangered species endemic to the Bayahibe zone (Southeast of the Dominican Republic).

- - -

Esto, aunque a usted no le parezca ni lo crea, es un cactus. A primera vista no se le reconoce como tal, por las hojas. Porque los cactus, en su forma más típica, carecen de ellas. O para decirlo con mayor exactitud: las tienen transformadas en espinas o reducidas a escamas y pelitos.

Los cactus de este género andan cubiertos de hojas, de muchas hojas, como cualquier planta corriente, y por eso el profano los confunde y al verlos no cree tener un cactus por delante. Pero lo son. Tanto como los otros. El porte de la Pereskia, su estampa vegetal, no es claramente cactoide; pero sus flores sí. Son auténticas flores de cactus. Y por ser esto —el aparato reproductivo— lo que se toma como clave para reconocerlos, las flores definen a la Pereskia como cactus legítimo.

Cactus legítimos, pues, auténticos; pero con hojas. ¿Por qué insisto tanto en esto de las hojas? ¿Cuál
significación puede tener esa llamativa particularidad? La siguiente: los cactus con hojas corresponden a las primeras etapas de la evolución de estas plantas, que al cabo de un largo proceso de adaptaciones a los ambientes desérticos, culminaron en las formas más avanzadas, de tallos y ramos carnosos en que acumulan internamente el agua para que no les falte en los períodos de seca, a lo que sumaron la pérdida de las hojas (o transformación de las mismas en espinas, escamas, etc.) para reducir la superficie de evaporación que, sería muy intensa con el calor del desierto, y así no perderla después de tanto trabajo, para almacenarla.

Por eso los cactus del género Pereskia se cuentan entre los más primitivos. Son los que mejor nos muestran hoy, entre los cactus vivientes, algunos de los primeros pasos de este asombroso proceso de evolución que dio origen en América a este tipo de plantas.

Todavía tienen algo de las plantas de que provienen (las hojas) al tiempo que presentan algunos de los rasgos con que los cactus se protegieron de los rigores del desierto. Entre otras cosas, espinas.

Lo que indica que en las Pereskia había empezado ya, sólo que parcialmente, el proceso que les modificó las hojas a los cactus. Las espinas les cubren gran parte del tronco, y abundan en las ramas; pero todavía les queda gran número de hojas sin modificar. A mitad de camino: ese es su caso. Y representan, por eso, el eslabón que vincula a las Cactáceas con las otras familias de plantas que no siguieron este camino en su evolución. Son como el puente por donde las plantas de que derivan pasaron a ser cactus cactoides, esto es, cactus avanzados, ya con la apariencia típica del cactus.

En el país viven seis especies de Pereskia conocidas hasta ahora, de las cuales cuatro son nativas:
P. aculeata, que se da en Baní, en Ocoa y en Verón; P. quisqueyana, encontrada en Bayahibe; P. portulacifolia, que vive por Jimaní, cerca de la laguna El Limón y una cuarta, aún sin nombre científico por no haber sido descrita ni catalogada, hallada por la cueva de San Francisco, en Bánica.

Las otras dos son Pereskia grandifolia, que he visto a orillas del río Inoa, por San José de las Matas; y Pereskia bleo, que se da (pero no silvestre sino cultivada) en la capital, en Cotuí y otros lugares. Estas dos últimas no son nativas, sino que llegaron desde el continente o desde alguna estación de paso en las Antillas, aunque todavía no se sepa cómo.

Seis en total. Todas ellas encontradas hace años por el profesor Marcano, que fue quien descubrió la presencia de las Pereskias en nuestro territorio.

[Extracto del capítulo "2. Cactus" de la compilación de artículos "La Naturaleza Dominicana" del cronista naturalista dominicano Félix Servio Ducudray (1924-1989)].

El 13 de julio de 2011 fue promulgada por el presidente Leonel Fernández la Ley 146-11, que designa a la Rosa de Bayahibe como Flor Nacional. De igual manera, ordena a las autoridades del Banco Central para que en las nuevas ediciones del papel moneda, incluya la flor Rosa de Bayahibe, en sustitución de la flor de caoba, a partir del año 2014. Con la promulgación de la Ley 146-11 se deroga el decreto número 2944, del 16 de julio del año 1957, que designaba la flor de caoba como Flor Nacional.

La Pereskia quisqueyana fue descubierta en 1977 por el botánico francés Alain Liogier en Bayahíbe, hoy distrito municipal de la provincia La Altagracia, y declarada especie nueva para la ciencia en 1980.

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This, though you do not believe it is a cactus. At first glance it is not recognized as such because of leaves. Because the cactus, in its most typical form, lack leaves Or to say it more precisely, they have them transformed into thorns or reduced to scales and hairs.

The cacti of this genus have leaves, many leaves, as any plant, so the layman confuses them and when seeing them does not recognize them as cactus. But they are. As much as the others. The size of the Pereskia, its appearance is not clearly cactoide, but its flowers are. They are legitimate cactus flowers. Their reproductive system is the key to recognize them, so the flowers define the cactus Pereskia as legitimate.

Legitimate cactus, then, true, but with leaves. Why do I insist so much on the leaves? What significance may have that striking peculiarity? The following: the cactus leaves correspond to the early stages of the evolution of these plants, which after a long process of adaptation to desert environments, culminated in the most advanced, fleshy stems and branches that internally accumulate water so they do not lack it in dry periods, which amounted to the loss of leaves (or transforming them into spines, scales, etc.) to reduce surface evaporation would be very intense with the heat of desert, and so not to lose after all that work, to store it.

So the genus Pereskia cacti are among the most primitive. They are best shown us today, among the living cactus, some of the first steps of this amazing process of evolution that led in America to this type of plant. They still have some of the plants they come from (the leaves), while showing few of the features that cacti use to protect themselves from the rigors of the desert. Among other things, thorns.

This indicates that in Pereskia had begun, only partially, the process that changed the cactus leaves. The thorns will cover much of the trunk and branches abound, but still have large numbers of leaves unchanged. Midway: that is the case. And they represent, therefore, the connecting link to Cacti with the other families of plants that did not follow this path in its evolution. Are as bridge where plants derived became cactoides cactus, ie advanced cactus, and with the typical appearance of cactus.

In the country live six species of Pereskia known so far, four of which are native:

Pereskia aculeata, which occurs in Bani, in Ocoa and Veron; Pereskia quisqueyana, found in Bayahibe; Pereskia portulacifolia, which lives Jimaní, near the lagoon El Limon. And a fourth one, even without scientific name for not being described or cataloged, found by the cave of San Francisco in Banica.

The other two are Pereskia grandifolia, I've seen on the banks of Inoa, of San Jose de las Matas, and Pereskia bleo, which is given (but not wild but cultivated) in the capital, Cotuí and elsewhere. The latter two are not native, but came from the mainland or from somewhere in the West Indies, although not yet known how.

Six in total. All of them found years ago by the professor Marcano, who discovered the presence of Pereskias in our territory.

[Excerpt from chapter "2. Cactus" compilation of articles "The Dominican nature" of the naturalist writer Felix Servio Ducudray (1924-1989)].

On July 13, 2011 was signed by President Leonel Fernandez Law 146-11, designating the Rose of Bayahibe as national flower. Similarly, the Law orders the Central Bank authorities for new editions of the paper money, including Bayahibe Rose flower in place of the flower of mahogany, from the year 2014 on. With the enactment of Law 146-11 repealing Decree No. 2944, dated 16 July 1957 designating the mahogany flower as the national flower.

The Pereskia quisqueyana was discovered in 1977 by French botanist Alain Liogier in Bayahibe, now borough of La Altagracia province, and declared a species new to science in 1980.

Karen Blix
Hésitation
published: 2014-02-19T00:39:44Z
date taken 2014-02-16T13:21:31-08:00

JG Cool'Creation posted a photo:

Hésitation

Pereskia bleo
fr.wikipedia.org/wiki/Pereskia_bleo
en.wikipedia.org/wiki/Pereskia_bleo

JG Cool'Creation
20140117_KapiolaniCC-CactusGarden_Pereskia-maybeGrandiflora_Cutler_P1630600
published: 2014-02-01T06:23:09Z
date taken 2014-01-17T16:43:30-08:00

wlcutler posted a photo:

20140117_KapiolaniCC-CactusGarden_Pereskia-maybeGrandiflora_Cutler_P1630600

Pereskia, maybe Pereskia grandiflora, at Kapi'olani Community College in Honolulu

wlcutler
20140117_KapiolaniCC-CactusGarden_Pereskia-maybeGrandiflora_Cutler_P1630595
published: 2014-02-01T06:23:07Z
date taken 2014-01-17T16:42:41-08:00

wlcutler posted a photo:

20140117_KapiolaniCC-CactusGarden_Pereskia-maybeGrandiflora_Cutler_P1630595

Pereskia, maybe Pereskia grandiflora, at Kapi'olani Community College in Honolulu

wlcutler
20140117_KapiolaniCC-CactusGarden_Pereskia-maybeGrandiflora_Cutler_P1630593
published: 2014-02-01T06:23:06Z
date taken 2014-01-17T16:42:22-08:00

wlcutler posted a photo:

20140117_KapiolaniCC-CactusGarden_Pereskia-maybeGrandiflora_Cutler_P1630593

Pereskia, maybe Pereskia grandiflora, at Kapi'olani Community College in Honolulu

wlcutler
6351-Pereskia pititache-Teplice skl-10.06
published: 2014-06-15T15:30:28Z
date taken 2006-10-04T12:10:13-08:00

vojtechzavadil posted a photo:

6351-Pereskia pititache-Teplice skl-10.06

vojtechzavadil
6350-Pereskia pititache-Teplice skl-10.06
published: 2014-06-15T15:30:27Z
date taken 2006-10-04T12:10:02-08:00

vojtechzavadil posted a photo:

6350-Pereskia pititache-Teplice skl-10.06

vojtechzavadil
0833-Pereskia grandiflora-skleník-2.03
published: 2014-06-08T11:20:54Z
date taken 2003-02-19T11:21:24-08:00

vojtechzavadil posted a photo:

0833-Pereskia grandiflora-skleník-2.03

vojtechzavadil
0834-Pereskia grandiflora-skleník-2.03
published: 2014-06-08T11:20:55Z
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vojtechzavadil posted a photo:

0834-Pereskia grandiflora-skleník-2.03

vojtechzavadil
Pereskia grandifolia ssp. grandifolia
published: 2014-04-21T11:43:21Z
date taken 2014-04-18T13:33:58-08:00

shoalcreeksucculents posted a photo:

Pereskia grandifolia ssp. grandifolia

collection #0161

shoalcreeksucculents
Pereskia grandifolia ssp. grandifolia
published: 2014-04-21T11:43:27Z
date taken 2014-04-18T13:33:39-08:00

shoalcreeksucculents posted a photo:

Pereskia grandifolia ssp. grandifolia

collection #0161

shoalcreeksucculents

Abelia
Abeliophyllum
Abelmoschus
Abies
Abroma
Abromeitiella
Abronia
Abrus
Abutilon
Acacia
Acaena
Acalypha
Acantholimon
Acanthophoenix
Acanthus
Acca
Acer
Achillea
Achimenantha
Achimenes
Acinos
Aciphylla
Acmena
Acoelorraphe
Acokanthera
Aconitum
Acorus
Acradenia
Acrocomia
Actaea
Actinidia
Ada
Adansonia
Adenandra
Adenanthos
Adenia
Adenium
Adenocarpus
Adenophora
Adenostoma
Adiantum
Adlumia
Adonis
Adromischus
Aechmea
Aegopodium
Aeonium
Aerangis
Aerides
Aeschynanthus
Aesculus
Aethionema
Afgekia
Agapanthus
Agapetes
Agastache
Agathis
Agathosma
Agave
Ageratum
Aglaia
Aglaomorpha
Aglaonema
Agonis
Agrimonia
Agrostemma
Agrostis
Aichryson
Ailanthus
Aiphanes
Aira
Ajania
Ajuga
Akebia
Alangium
Alberta
Albizia
Albuca
Alcea
Alchemilla
Aldrovanda
Aleurites
Aliceara
Alisma
Alkanna
Allagoptera
Allamanda
Allium
Allocasuarina
Allosyncarpia
Alloxylon
Alluaudia
Alnus
Alocasia
Aloe
Aloinopsis
Alonsoa
Alopecurus
Aloysia
Alphitonia
Alpinia
Alsobia
Alstonia
Alstroemeria
Alternanthera
Althaea
Alyogyne
Alyssum
Alyxia
Amaranthus
Amarcrinum
Amarygia
Amaryllis
Amberboa
Amelanchier
Amesiella
Amherstia
Amicia
Ammi
Ammobium
Amorpha
Amorphophallus
Ampelopsis
Amsonia
Anacampseros
Anacardium
Anacyclus
Anagallis
Ananas
Anaphalis
Anchusa
Andersonia
Andira
Androlepis
Andromeda
Andropogon
Androsace
Anemia
Anemone
Anemonella
Anemonopsis
Anemopaegma
Anethum
Angelica
Angelonia
Angiopteris
Angophora
Angraecum
Anguloa
Angulocaste
Anigozanthos
Anisacanthus
Anisodontea
Annona
Anoda
anodelferia
Anomatheca
Anopterus
Anredera
Antennaria
Anthemis
Anthericum
Anthocleista
Anthotroche
Anthriscus
Anthurium
Anthyllis
Antidesma
Antigonon
Antirrhinum
Apera
Aphelandra
Aphyllanthes
Apium
Apocynum
Aponogeton
Apophyllum
Apodytes
Aponogeton
Aporocactus
Aporoheliocereus
Aprevalia
Aptenia
Aquilegia
Arabis
Arachis
Arachniodes
Arachnis
Araeococcus
Araiostegia
Aralia
Araucaria
Araujia
Arbutus
Archidendron
Archontophoenix
Arctium
Arctostaphylos
Arctotheca
Arctotis
Ardisia
Areca
Arenaria
Arenga
Argemone
Argyranthemum
Argyreia
Argyroderma
Ariocarpus
Arisaema
Arisarum
Aristea
Aristolochia
Aristotelia
Armeria
Armoracia
Arnebia
Arnica
Aronia
Arrabidaea
Arrhenatherum
Artanema
Artabotrys
Artemisia
Arthrocereus
Arthropodium
Artocarpus
Arum
Aruncus
Arundina
Arundinaria
Arundo
Asarina
Asarum
Asclepias
Ascocenda
Ascocentrum
Asimina
Asparagus
Asperula
Asphodeline
Asphodelus
Aspidistra
Asplenium
Astelia
Aster
Asteranthera
Astilbe
Astilboides
Astragalus
Astrantia
Astrophytum
Asystasia
Atalaya
Athamanta
Atherosperma
Athrotaxis
Athyrium
Atriplex
Attalea
Aubrieta
Aucuba
Aulax
Auranticarpa
Aurinia
Austrocedrus
Austrocylindropuntia
Austrostipa
Averrhoa
Avicennia
Azadirachta
Azalea
Azara
Azolla
Azorella
Azorina
Aztekium
Azetura
Babiana
Baccharis
Backhousia
Bacopa
Bactris
Baeckea
Baikiaea
Baileya
Ballota
Balsamorhiza
Bambusa
Banksia
Baptisia
Barbarea
Barkeria
Barleria
Barklya
Barnadesia
Barringtonia
Bartlettina
Basselinia
Bassia
Bauera
Bauhinia
Baumea
Beallara
Beaucarnea
Beaufortia
Beaumontia
Beccariella
Bedfordia
Begonia
Belamcanda
Bellevalia
Bellis
Bellium
Berberidopsis
Berberis
Berchemia
Bergenia
Bergerocactus
Berkheya
Berlandiera
Berrya
Bertolonia
Berzelia
Beschorneria
Bessera
Beta
Betula
Biarum
Bidens
Bignonia
Bikkia
Billardiera
Billbergia
Bischofia
Bismarckia
Bixa
Blandfordia
Blechnum
Bletilla
Blighia
Bloomeria
Blossfeldia
Bocconia
Boenninghausenia
Bolax
Bolbitis
Bollea
Boltonia
Bolusanthus
Bomarea
Bombax
Bongardia
Boophone
Borago
Borassodendron
Borassus
Boronia
Bosea
Bossiaea
Bothriochloa
Bougainvillea
Bouteloua
Bouvardia
Bowenia
Bowiea
Bowkeria
Boykinia
Brabejum
Brachychiton
Brachyglottis
Brachylaena
Brachypodium
Brachyscome
Brachysema
Brachystelma
Bracteantha
Brahea
Brassavola
Brassaia
Brassia
Brassica
Brassidium
Brassocattleya
Brassolaeliocattleya
Breynia
Briggsia
Brillantaisia
Brimeura
Briza
Brodiaea
Bromelia
Broughtonia
Broussonetia
Browallia
Brownea
Browningia
Bruckenthalia
Brugmansia
Brunfelsia
Brunia
Brunnera
Brunsvigia
Brya
Buchloe
Buckinghamia
Buddleja
Buglossoides
Bulbine
Bulbinella
Bulbocodium
Bulbophyllum
Bulnesia
Bunchosia
Buphthalmum
Bupleurum
Burchardia
Burchellia
Burrageara
Burretiokentia
Bursaria
Bursera
Burtonia
Butea
Butia
Butomus
Buxus
Byrsonima
Bystropogon
Cabomba
Cadia
Caesalpinia
Caladium
Calamagrostis
Calamintha
Calamus
Calandrinia
Calanthe
Calathea
Calceolaria
Calendula
Calibanus
Calibrachoa
Calla
Calliandra
Callianthemum
Callicarpa
Callicoma
Callirhoe
Callisia
Callistemon
Callistephus
Callitriche
Callitris
Calluna
Calocedrus
Calochone
Calochortus
Calodendrum
Calomeria
Calophaca
Calophyllum
Calopyxis
Caloscordum
Calothamnus
Calotropis
Calpurnia
Caltha
Calycanthus
Calymmanthium
Calypso
Calytrix
Camassia
Camellia
Camoensia
Campanula
Campsis
Campylotropsis
Cananga
Canarina
Canistrum
Canna
Cantua
Capparis
Capsicum
Caragana
Caralluma
Cardamine
Cardiocrinum
Cardiospermum
Cardwellia
Carex
Carissa
Carlina
Carludovica
Carmichaelia
Carnegiea
Carpentaria
Carpenteria
Carphalea
Carpinus
Carpobrotus
Carthamus
Carum
Carya
Caryopteris
Caryota
Cassia
Cassinia
Cassiope
Cassipourea
Castanea
Castanopsis
Castanospermum
Casuarina
Catalpa
Catananche
Catasetum
Catha
Catharanthus
Catopsis
Cattleya
Caulophyllum
Cautleya
Cavendishia
Ceanothus
Cedrela
Cedronella
Cedrus
Ceiba
Celastrus
Celmisia
Celosia
Celtis
Centaurea
Centaurium
Centradenia
Centranthus
Cephalaria
Cephalocereus
Cephalophyllum
Cephalotaxus
Ceraria
Cerastium
Ceratonia
Ceratopetalum
Ceratophyllum
Ceratopteris
Ceratostigma
Ceratozamia
Cerbera
Cercidiphyllum
Cercis
Cercocarpus
Cereus
Ceropegia
Cestrum
Chadsia
Chaenomeles
Chaenorhinum
Chaerophyllum
Chamaecyparis
Chamaecytisus
Chamaedaphne
Chamaedorea
Chamaelirium
Chamaemelum
Chamaerops
Chamelaucium
Chasmanthe
Chasmanthium
Cheilanthes
Cheiridopsis
Chelidonium
Chelone
Chiastophyllum
Chiliotrichum
Chilopsis
Chimaphila
Chimonanthus
Chimonobambusa
Chionanthus
Chionochloa
Chionodoxa
Chionoscilla
Chirita
Chlidanthus
Choisya
Chonemorpha
Choricarpia
Chorisia
Chorizema
Chrysalidocarpus
Chrysanthemoides
Chrysanthemum
Chrysobalanus
Chrysogonum
Chrysolepis
Chrysolepis
Chrysophyllum
Chrysothemis
Chusquea
Cibotium
Cicerbita
Cichorium
Cimicifuga
Cinnamomum
Cionura
Cirsium
Cissus
Cistus
Citharexylum
Citrofortunella
Citrus
Cladanthus
Cladrastis
Clarkia
Claytonia
Cleistocactus
Clematis
Cleome
Clerodendrum
Clethra
Cleyera
Clianthus
Clintonia
Clitoria
Clivia
Clusia
Clytostoma
Cobaea
Coccoloba
Coccothrinax
Cocculus
Cochlioda
Cochlospermum
Cocos
Codiaeum
Codonanthe
Codonopsis
Coelia
Coelogyne
Coffea
Coix
Colchicum
Coleonema
Colletia
Collinsia
Collomia
Colocasia
Colquhounia
Columnea
Colutea
Coluteocarpus
Colvillea
Combretum
Comesperma
Commelina
Commersonia
Commidendrum
Commiphora
Comptonella
Comptonia
Conandron
Congea
Conicosia
Coniogramme
Conoclinium
Conophytum
Conospermum
Conostylis
Conradina
Consolida
Convallaria
Convolvulus
Copernicia
Copiapoa syn.Pilocopiapoa
Coprosma
Coptis
Cordia
Cordyline
Coreopsis
Coriandrum
Coriaria
Cornus
Corokia
Coronilla
Correa
Corryocactus
Cortaderia
Cortusa
Corybas
Corydalis
Corylopsis
Corylus
Corymbia
Corynocarpus
Corypha
Coryphantha
Cosmos
Costus
Cotinus
Cotoneaster
Cotula
Cotyledon
Couroupita
Crambe
Craspedia
Crassula
Crataegomespilus
Crataegus
Crataemespilus
Crepis
Crescentia
Crinodendron
Crinum
Crocosmia
Crocus
Crossandra
Crotalaria
Croton
Crowea
Cryptanthus
Cryptbergia
Cryptocarya
Cryptocoryne
Cryptomeria
Cryptostegia
Cryptotaenia
Ctenanthe
Cucumis
Cucurbita
Cuminum
Cunila
Cunninghamia
Cunonia
Cupaniopsis
Cuphea
Cupressus
Cuprocyparis
Curcuma
Cussonia
Cyananthus
Cyanotis
Cyathea
Cyathodes
Cybistax
Cycas
Cyclamen
Pink Cyclamen
Cycnoches
Cydista
Cydonia
Cylindropuntia
Cymbalaria
Cymbidium
Cymbopogon
Cynara
Cynodon
Cynoglossum
Cypella
Cyperus
Cyphomandra
Cyphostemma
Cypripedium
Cyrilla
Cyrtanthus
Cyrtomium
Cyrtostachys
Cystopteris
Cytisus
Daboecia
Dacrydium
Dactylis
Dactylorhiza
Dahlia
Dalea
Dalechampia
Damasonium
Dampiera
Danae
Daphne
Daphniphyllum
Darlingia
Darmera syn. Peltiphyllum
Darwinia
Dasylirion
Datura
Davallia
Davidia
Daviesia
Decaisnea
Degarmoara
Decarya
Decumaria
Deinanthe
Delairea
Delonix
Delosperma
Delphinium
Dendranthema
Dendrobium
Dendrocalamus
Dendrochilum
Dendromecon
Denmoza
Dennstaedtia
Deppea
Derris
Derwentia
Deschampsia
Desfontainia
Desmodium
Deuterocohnia syn. Abromeiti
Deutzia
Dianella
Dianthus
Diascia
Dicentra
Dichelostemma
Dichondra
Dichorisandra
Dichroa
Dicksonia
Dicliptera
Dictamnus
Dictyosperma
Didymochlaena
Dieffenbachia
Dierama
Diervilla
Dietes
Digitalis
Dillenia
Dillwynia
Dimorphotheca
Dionaea
Dionysia
Dioon
Dioscorea syns.Rajania, Tamu
Diospyros
Dipcadi
Dipelta
Diphylleia
Diplarrhena
Diplazium
Diplocyclos
Diploglottis
Diplolaena
Dipsacus
Dipteris
Dipteronia
Dipteryx
Dirca
Disa
Disanthus
Discaria
Dischidia pectinoides Ant pl
Discocactus
Disocactus
Disporopsis
Disporum
Dissotis
Distictis
Distylium
Dizygotheca
Docynia
Dodecatheon
Dodonaea
Dolichandrone
Dombeya
Doodia
Doronicum
Dorotheanthus
Dorstenia
Doryanthes
Doryopteris
Dovyalis
Draba
Dracaena
Dracocephalum
Dracophyllum
Dracula
Dracununculus
Dregea
Drimys
Drosanthemum
Drosera
Dryandra
Dryas
Drynaria
Dryopteris
Duboisia
Duchesnea
Dudleya
Duranta
Duvalia
Dyckia
Dymondia
Dypsis syn. Chrysalidocarpus
Ebracteola
Ecballium
Eccremocarpus
Echeveria
Echidnopsis
Echinacea
Echinocactus
Echinocereus
Echinops
Echinopsis
Echium
Edgeworthia
Edithcolea
Edraianthus
Egeria
Ehretia
Eichhornia
Elaeagnus
Elaeis
Elaeocarpus
Elatostema
Eleocharis
Elettaria
Eleutherococcus
Elodea
Elsholtzia
Elymus
Embothrium
Emilia
Emmenopterys
Encelia
Encephalartos
Encyclia
Enkianthus
Ensete
Eomecon
Epacris
Ephedra
Epidendrum
Epigaea
Epilobium
Epimedium
Epipactis
Epiphyllum
Episcia
Epithelantha
Equisetum
Eragrostis
Eranthemum
Eranthis
Ercilla
Eremophila
Eremurus
Erica
Erigeron
Erinacea
Erinus
Eriobotrya
Eriogonum
Eriophorum
Eriophyllum
Eriostemon
Eritrichium
Erodium
Eryngium
Erysimum
Erythrina
Erythronium
Escallonia
Eschscholzia
Escobaria
Espostoa
Etlingera
Eucalyptus
Eucharis
Eucomis
Eucommia
Eucryphia
Eulophia
Euonymus
Eupatorium
Euphorbia
Euptelea
Eurya
Euryale
Euryops
Eustoma
Evolvulus
Exacum
Exochorda
Fabiana
Fagus
Fallopia
Farfugium
Fargesia
Fascicularia
Fatshederae
Fatsia
Faucaria
Felicia
Fendlera
Fenestraria
Ferocactus
Ferraria
Ferula
Festuca
Fibigia
Ficus
Ficus pumila
Filipendula
Firmiana
Fittonia
Fitzroya
Fockea
Foeniculum
Fontanesia
Forsythia
Fortunella
Fothergilla
Fouquieria
Fragaria x ananassa. Fragari
Frailea
Francoa
Frangipani
Franklinia
Fraxinus
Freesia
Fremontodendron
Fritillaria
Fuchsia
Furcraea
Gagea
Gaillardia
Galanthus
Galax
Galega
Galium
Galtonia
Gardenia
Garrya
Gasteria
Gaultheria
Gaura
Gaylussacia
Gazania
Geissorhiza
Gelsemium
Genista
Gentiana
Gentianopsis
Geranium
Gerbera
Gesneria
Geum
Gevuina
Gibbaeum
Gilia
Gillenia
Ginkgo
Gladiolus
Glaucidium
Glaucium
Gleditsia
Globba
Globularia
Gloriosa
Glottiphyllum
Gloxinia
Glyceria
Glycyrrhiza
Gomphocarpus
Gomphrena
Goniolimon
Goodyera
Gordonia
Graptopetalum
Graptophyllum
Graptoveria
Grevillea
Grewia
Greyia
Grindelia
Griselina
Gunnera
Guzmania
Gymnocalycium
Gymnocarpium
Gymnocladus
Gynandriris
Gynura
Gypsophila
Haageocereus
Haastia
Habenaria
Haberlea
Habranthus
Hacquetia
Haemanthus
Hakea
Hakonechloa
Halesia
Halimiocistus
Halimium
Halimodendron
Hamamelis
Haplopappus
Hardenbergia
Harrisia
Hatiora
Haworthia
Hebe
Hechtia
Hedera
Hedychium
Hedyotis
Hedysarum
Hedyscepe
Helenium
Helianthemum
Helianthus
Helichrysum
Heliconia
Helictotrichon
Heliocereus
Heliophila
Heliopsis
Heliotropium
Helleborus
Heloniopsis
Hemerocallis
Hemigraphis
Hepatica
Heptacodium
Heracleum
Herbertia
Hereroa
Hermannia
Hermodactylus
Hesperaloe
Hesperantha
Hesperis
Hesperocallis
Heterocentron
Heterotheca
Heuchera
Heucherella
Hibbertia
Hibiscus
Hieracium
Himalayacalamus
Hippeastrum
Hippocrepis
Hippophae
Hohenbergia
Hohenbergiopsis
Hoheria
Holboellia
Holcus
Holmskioldia
Holodiscus
Homalocladium
Homeria
Hoodia
Hordeum
Horminum
Hosta
Hottonia
Houttuynia
Hovea
Hovenia
Howea
Hoya
Huernia
Humulus
Hummemannia
Huntleya
Hyacinthella
Hyacinthoides
Hyacinthus
Hydrangea
Hydrastis
Hydrocharis
Hydrocleys
Hydrocotyle
Hygrophila
Hylocereus
Hylomecon
Hymenocallis
Hymenosporum
Hyophorbe
Hyoscyamus
Hypericum
Hyphaene
Hypocalymma
Hypoestes
Hypoxis
Hypsela
Hyssopus
Iberis
Ibervillea
Idesia
Ilex
Illicium
Impatiens
Imperata
Incarvillea
Indigofera
Inula
Iochroma
Ipheion
Ipomoea
Ipomopsis
Iresine
Iris
Isatis
Isoplexis
Isopyrum
Itea
Ixia
Ixiolirion
Ixora
Jaborosa
Jacaranda
Jacquemontia
Jamesia
Jancaea
Jasione
Jasminum
Jatropha
Jeffersonia
Jovellana
Jovibarba
Juanulloa
Jubaea
Juglans
Juncus
Juniperus
Justicia
Kadsura
Kaempferia
Kalanchoe
Kalimeris
Kalmia
Kalmiopsis
Kalopanax
Kelseya
Kerria
Kigelia
Kirengeshoma
Kitaibela
Kleinia
Knautia
Knightia
Kniphofia
Koeleria
Koelreuteria
Kohleria
Kolkwitzia
Kosteletzkya
Kunzea
Lablab
Laburnocytisus
Laburnum
Laccospadix
Lachenalia
Laelia
Laeliocattleya
Lagarosiphon
Legenophora
Lagerstroemia
Lagunaria
Lagurus
Lamarckia
Lambertia
Lamium
Lampranthus
Lantana
Lapageria
Lardizabala
Larix
Larrea
Latania
Lathraea
Lathyrus
Laurelia
Laurus
Lavandula
Lavatera
Lawsonia
Layia
Ledebouria
Ledodendron
Ledum
Leea
Legousia
Leiophyllum
Leipoldtia
Leitneria
Lemboglossum
Lenophyllum
Leonotis
Leontice
Leontopodium
Lepidozamia
Leptinella
Leptodactylon
Lechenaultia
Lespedeza
Leucadendron
Leucanthemella
Leucanthemopsis
Leucanthemum
Leuchtenbergia
Leucocoryne
Leucogenes
Leucojum
Leucophyllum
Leucophyta
Leucopogon
Leucoraoulia
Leucospermum
Leucothoe
Lewisia
Leycesteria
Leymus
Liatris
Libertia
Libocedrus
Ligularia
Ligustrum
Lilium
Limnanthes
Limnocharis
Limonium
Linanthus
Linaria
Lindelofia
Lindera
Lindheimeria
Linnaea
Linospadix
Linum
Liquidambar
Liriodendron
Liriope
Lithocarpus
Lithodora
Lithophragma
Lithops
Littonia
Livistona
Lloydia
Loasa
Lobelia
Lobularia
Lodoicea
Loiseleuria
Lomandra
Lomatia
Lomatium
Lomatophyllum
Lonicera
Lopezia
Lophomyrtus
Lophospermum
Lophostemon
Loropetalum
Lotus
Luculia
Ludwigia
Luma
Lunaria
Lupinus
Luzula
Lycaste
Lychnis
Lycium
Lycopodium
Lycoris
Lygodium
Lyonia
Lyonothamnus
Lysichiton
Lysiloma
Lysimachia
Lythrum
Maackia
Macfadyena
Machaeranthera
Mackaya
Macleania
Macleaya
Maclura
Macropidia
Macrozamia
Magnolia
Mahonia
Maianthemum
Maihuenia
Malcolmia
Malephora
Malope
Malpighia
Malus
Malva
Malvastrum
Malvaviscus
Mammillaria
Mandevilla
Mandragora
Manettia
Manglietia
Maranta
Margyricarpus
Marrubium
Marsilea
Masdevallia
Matteuccia
Matthiola
Maurandella
Maurandya
Maxillaria
Maytenus
Mazus
Meconopsis
Medicago
Medinilla
Meehania
Megacodon
Megaskepasma
Melaleuca
Melasphaerula
Melastoma
Melia
Melianthus
Melica
Melicytus
Melinis
Meliosma
Melissa
Melittis
Melocactus
Menispermum
Mentha
Mentzelia
Menyanthes
Menziesia
Merendera
Merremia
Mertensia
Mespilus
Metasequoia
Metrosideros
Meum
Mexicoa
Michauxia
Michelia
Microbiota
Microcachrys
Microlepia
Micromeria
Mikania
Milium
Milla
Millettia
Miltonia
Miltoniopsis
Mimetes
Mimosa
Mimulus
Mirabilis
Miscanthus
Mitchella
Mitella
Mitraria
Molinia
Moltkia
Moluccella
Monadenium
Monanthes
Monarda
Monardella
Monstera
Moraea
Morina
Morisia
Morus
Mucuna
Muehlenbeckia
Mukdenia
Musa
Muscari
Mussaenda
Mutisia
Myoporum
Myosotidium
Myosotis
Myrica
Myriophyllum
Myrrhis
Myrsine
Myrteola
Myrtillocactus
Myrtus
Nandina
Narcissus
Nasturtium
Nautilocalyx
Nectaroscordium
Neillia
Nelumbo
Nematanthus
Nemesia
Nemopanthus
Nemophila
Neobuxbaumia
Neolitsea
Neolloydia
Neomarica
Neoporteria
Neoregelia
Nepenthes
Nepeta
Nephrolepis
Nerine
Nerium
Nertera
Nicandra
Nicotiana
Nidularium
Nierembergia
Nigella
Nipponanthemum
Nolana
Nomocharis
Nopalxochia
Nothofagus
Notholirion
Nothoscordum
Notospartium
Nuphar
Nymania
Nymphaea
Nymphoides
Nyssa
Obregonia
Ochagavia
Ochna
Ocimum
Odontioda
Odontocidium
Odontoglossum
Odontonema
Odontonia
Oemleria
Oenanthe
Oenothera
Olea
Olearia
Olneya
Olsynium
Omphalodes
Omphalogramma
Oncidium
Onoclea
Ononis
Onopordum
Onosma
Oophytum
Ophiopogon
Ophrys
Ophthalmophyllum
Oplismenus
Opuntia
Orbea
Orbeopsis
Orchis
Oreocereus
Origanum
Orixa
Ornithogalum
Ornithophora
Orontium
Orostachys
Oroya
Ortegocactus
Orthophytum
Orthrosanthus
Orychophragmus
Oryza
Osbeckia
Osmanthus
Osmarea
Osmaronia
Osmunda
Osteomeles
Osteospermum
Ostrowskia
Ostrya
Othonna
Ourisia
Oxalis
Oxydendrum
Ozothamnus
Pachistima
Pachycereus
Pachycormus
Pachycymbium
Pachyphragma
Pachyphytum
Pachypodium
Pachysandra
Pachystachys
Pachystegia
Pachystima
Pachyveria
Paeonia
Paliurus
Pamianthe
Panax
Pancratium
Pandanus
Pandorea
Panicum
Pansy
Papaver
Paphiopedilum
Paradisea
Parahebe
Paraquilegia
Parkinsonia
Parnassia
Parochetus
Parodia
Paronychia
Parrotia
Parrotiopsis
Parthenocissus
Passiflora
Patersonia
Patrinia
Paulownia
Paurotis
Pavonia
Pedilanthus
Pediocactus
Pelargonium
Pellaea
Peltandra
Peltoboykinia
Peltophorum
Peniocereus
Pennisetum
Penstemon
Pentachrondra
Pentaglottis
Pentas
Peperomia
Peraphyllum
Pereskia
Perezia
Pericallis
Perilla
Periploca
Perovskia
Pernettya
Persea
Persicaria
Petasites
Petrea
Petrocosmea
Petrophile
Petrophyton
Petrophytum
Petrorhagia
Petroselinum
Petteria
Petunia
Phacelia
Phaedranassa
Phaius
Phalaenopsis
Phalaris
Phebalium
Phegopteris
Phellodendron
Philadelphus
Philageria
Philesia
Phillyrea
Philodendron
Phlebodium
Phlomis
Phlox
Phoenix
Phormium
Photinia
Phragmipedium
Phragmites
Phuopsis
Phygelius
Phylica
Phylliopsis
Phyllocladus
Phyllodoce
Phyllostachys
Phyllothamnus
Physalis
Physaria
Physocarpus
Physoplexis
Physostegia
Phyteuma
Phytolacca
Picea
Picrasma
Pieris
Pilea
Pileostegia
Pileosella
Pilosocereus
Pimelea
Pimpinella
Pinanga
Pinckneya
Pinellia
Pinguicula
Pinus
Piper
Piptanthus
Pisonia
Pistacia
Pistia
Pitcairnia
Pithecellobium
Pittosporum
Pityrogramma
Plantago
Platanus
Platycarya
Platycerium
Platycladus
Platycodon
Platystemon
Plectranthus
Pleioblastus
Pleione
Pleiospilos
Pleurothallis
Plumeria
Poa
Podalyria
Podocarpus
Podophyllum
Podranea
Polemonium
Polianthes
Poliothyrsis
Polygala
Polygonatum
Polygonum
Polypodium
Polyscias
Polystichum
Poncirus
Pongamia
Pontederia
Populus
Porana
Portea
Portulaca
Portulacaria
Posoqueria
Potamogeton
Potentilla
Pothos
Potinara
Pratia
Primula
Prinsepia
Pritchardia
Proboscidea
Promenaea
Prosopis
Prostanthera
Protea
Prumnopitys
Prunella
Prunus
Pseuderanthemum
Pseudocydonia
Pseudolarix
Pseudopanax
Pseudosasa
Pseudotsuga
Pseudowintera
Psilotum
Psychopsis
Psylliostachys
Ptelea
Pteris
Pterocactus
Pterocarya
Pteroceltis
Pterocephalus
Pterodiscus
Pteropogon
Pterostyrax
Ptilotus
Ptychosperma
Pueraria
Pulmonaria
Pulsatilla
Pultenaea
Punica
Purshia
Puschkinia
Putoria
Puya
Pycnanthemum
Pycnostachys
Pyracantha
Pyrola
Pyrostegia
Pyrrosia
Pyrus
Quamoclit
Quaqua
Quercus
Quesnelia
Quisqualis
Ramonda
Ranunculus
Ranzania
Raoulia
Raphia
Ratibida
Ravenala
Rebutia
Rehderodendron
Rehmannia
Reineckia
Reinwardtia
Reseda
Retama
Rhamnus
Rhaphidophora
Rhaphiolepis
Rhapidophyllum
Rhapis
Rheum
Rhexia
Rhipsalis
Rhodanthe
Rhodanthemum
Rhodiola
Rhodochiton
Rhododendron
Rhodohypoxis
Rhodophiala
Rhodothamnus
Rhodotypos
Rhoeo
Rhoicissus
Rhombophyllum
Rhus
Rhynchelytrum
Rhynchostylis
Ribes
Richea
Ricinus
Rigidella
Robinia
Rochea
Rodgersia
Rodriguezia
Rohdea
Romanzoffia
Romneya
Romulea
Rondeletia
Rosa
Roscoea
Rosmarinus
Rossioglossum
Rothmannia
Roystonea
Rubus
Rudbeckia
Ruellia
Rumex
Rumohra
Rupicapnos
Ruschia
Ruscus
Russelia
Ruta
Sabal
Saccharum
Sadleria
Sagina
Sagittaria
Saintpaulia
Salix
Salpiglossis
Salvia
Salvinia
Sambucus
Sanchezia
Sandersonia
Sanguinaria
Sanguisorba
Sansevieria
Santolina
Sanvitalia
Sapindus
Sapium
Saponaria
Sarcocapnos
Sarcocaulon
Sarcococca
Saritaea
Sarmienta
Sarracenia
Sasa
Sassafras
Satureja
Sauromatum
Saxegothaea
Saxifraga
Scabiosa
Scadoxus
Scaevola
Schefflera
Schima
Schinus
Schisandra
Schizachyrium
Schizanthus
Schizopetalon
Schizophragma
Schizostylis
Schlumbergera
Schoenoplectus
Schomburgkia
Schotia
Schwantesia
Sciadopitys
Scilla
Scindapsus
Scirpoides
Sclerocactus
Scoliopsus
Scopolia
Scrophularia
Scutellaria
Securinega
Sedum
Selaginella
Selago
Selenicereus
Selinum
Semele
Semiaquilegia
Semiarundinaria
Sempervivum
Senecio
Senna
Sequoia
Sequoiadendron
Seriphidium
Serissa
Serruria
Sesbania
Sesleria
Setaria
Shepherdia
Shibataea
Shortia
Sibiraea
Sidalcea
Sideritis
Silene
Silphium
Silybum
Simmondsia
Sinningia
Sinocalycanthus
Sinofranchetia
Sinojackia
Sinowilsonia
Sisyrinchium
Skimmia
Smilacina
Smilax
Smithiantha
Smyrnium
Sobralia
Solandra
Solanum
Soldanella
Soleirolia
Solenopsis
Solenostemon
Solidago
Solidaster
Sollya
Sonerila
Sophora
Sophrolaeliocattleya
Sophronitis
Sorbaria
Sorbus
Sorghastrum
Sparaxis
Sparganium
Sparrmania
Spartina
Spartium
Spathiphyllum
Spathodea
Sphaeralcea
Spigelia
Spiraea
Sprianthes
Sporobolus
Sprekelia
Stachys
Stachyurus
Stangeria
Stanhopea
Stapelia
Stapelianthus
Staphylea
Stauntonia
Stenanthium
Stenocactus
Stenocarpus
Stenocereus
Stenomesson
Stenotaphron
Stenotus
Stephanandra
Stephanocereus
Stephanotis
Sternbergia
Stigmaphyllon
Stipa
Stokesia
Stomatium
Stratiotes
Strelitzia
Streptocarpus
Streptosolen
Strobilanthes
Stromanthe
Strombocactus
Strongylodon
Stuartia
Stylidium
Stylophorum
Styphelia
Styrax
Succisa
Sulcorebutia
Sutera
Sutherlandia
Swainsona
Swainsonia
Syagrus
Sycoparrotia
Sycopsis
Symphoricarpos
Symphyandra
Symphytum
Symplocos
Synadenium
Syneilesis
Syngonium
Synnotia
Synthyris
Syringa
Syzygium
Tabebuia
Tabernaemontana
Tacca
Tagetes
Talinum
Tamarix
Tanacetum
Tanakaea
Tanakea
Tapeinochilus
Taxodium
Taxus
Tecoma
Tecomanthe
Tecomaria
Tecophilaea
Telekia
Telephium
Tellima
Telopea
Templetonia
Terminalia
Ternstroemia
Tetracentron
Tetradium
Tetranema
Tetraneuris
Tetrapanax
Tetrastigma
Tetratheca
Teucrium
Thalia
Thalictrum
Thelesperma
Thelocactus
Thelypteris
Thermopsis
Thespesia
Thevetia
Thlaspi
Thrinax
Thryptomene
Thuja
Thujopsis
Thunbergia
Thymophylla
Thymus
Tiarella
Tibouchina
Tigridia
Tilia
Tillandsia
Tipuana
Titanopsis
Tithonia
Todea
Tolmiea
Tolpis
Toona
Torenia
Torreya
Tovara
Townsendia
Trachelium
Trachelospermum
Trachycarpus
Trachymene
Tradescantia
Trapa
Trichodiadema
Trichosanthes
Tricyrtis
Trientalis
Trifolium
Trillium
Tripetaleia
Tripterygium
Triteleia
Tritonia
Trochodendron
Trollius
Tropaeolum
Tsuga
Tsusiophyllum
Tuberaria
Tulbaghia
Tulipa
Tweedia
Tylecodon
Typha
Uday
Uebelmannia
Ugni
Ulex
Ulmus
Umbellularia
Uncinia
Uniola
Urceolina
Urginea
Ursinia
Utricularia
Uvularia
Valeriana
Vallea
Vancouveria
Vanda
Vanilla
Veitchia
Vellozia
Veltheimia
Venidium
Veratrum
Verbascum
Verbena
Vernonia
Veronica
Veronicastrum
Verticordia
Vestia
Viburnum
Victoria
Vigna
Viguiera
Vinca
Viola
Virgilia
Viscaria
Vitaliana
Vitex
Vitis
Vriesea
Wachendorfia
Wahlenbergia
Waldsteinia
Washingtonia
Watsonia
Weberocereus
Wedelia
Weigela
Weingartia
Weldenia
Welwitschia
Westringia
Widdringtonia
Wigandia
Wigginsia
Wikstroemia
Wilsonaria
Wisteria
Wittrockia
Wolffia
Woodsia
Woodwardia
Worsleya
Wulfenia
Xanthoceras
Xanthorhiza
Xanthosoma
Xeranthemum
Xerophyllum
Xylosma
Yucca
Yushania
Yuugao
Zaluzianskya
Zamia
Zantedeschia
Zanthoxylum
Zauschneria
Zea
Zelkova
Zenobia
Zephyranthes
Zigadenus
Zinnia
Zizania
Zygopetalum

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